El calor extremo no dará un respiro a Granada esta semana. Tras un fin de semana marcado por las altas temperaturas, las previsiones apuntan a que, a partir de este miércoles, la provincia volverá a quedar inmersa en un nuevo episodio asfixiante, con máximas que volverán a superar los 40 grados en buena parte del territorio. Según la Agencia Estatal de Meteorología, los termómetros alcanzarán los 40 y 41 ºC en la capital y en zonas de la Vega.
Ante esta nueva ola de temperaturas extremas, los granadinos vuelven a adaptar sus rutinas para hacer frente al calor: adelantan sus actividades a primera hora de la mañana, buscan refugio en espacios climatizados y reservan las salidas para cuando cae el sol. Una realidad que cada verano se repite con mayor frecuencia y que vuelve a marcar el día a día de la provincia.
«La mayoría de actividades hay que hacerlas por la noche, salir antes no se puede», explican dos jóvenes del centro de la ciudad -uno de ellos intentando refrescarse con un pequeño ventilador de mano–. Una rutina similar siguen otras estudiantes de la zona, que aseguran que «actividades como montar en bici son imposibles de hacer ahora».
Granada es una de las provincias andaluzas donde el termómetro alcanza con mayor frecuencia temperaturas superiores a los 40 grados. Jornadas de calor intenso como la que se espera durante esta semana condicionan la vida cotidiana y obligan a vecinos, trabajadores y visitantes a reorganizar sus horarios para evitar la exposición al sol durante las horas de mayor riesgo.
Las calles del centro ofrecen una imagen que se repite verano tras verano. Al mediodía, plazas habitualmente concurridas quedan prácticamente vacías, mientras quienes necesitan salir buscan la sombra de los árboles, utilizan abanicos o se refrescan en las fuentes públicas. En cambio, cuando cae la tarde, la ciudad recupera poco a poco su actividad y terrazas, parques y paseos vuelven a llenarse de personas.
Los espacios climatizados también se han convertido en un refugio para muchos ciudadanos. Centros comerciales o edificios públicos reciben durante estos episodios a personas que buscan unas horas de descanso lejos de las altas temperaturas. Del mismo modo, las piscinas municipales y las zonas de baño registran una elevada afluencia durante los días más calurosos. «Tengo la suerte de poder estar gran parte del verano en la playa, pero entiendo que los que vivan en capital lo pasen peor», explica un joven que recién acaba de llegar de la playa.
Recomendaciones ante la ola de calor
El Ministerio de Sanidad recuerda que el calor extremo puede provocar deshidratación, agotamiento o golpes de calor, especialmente en grupos vulnerables -personas mayores, menores de edad, embarazadas o quienes padecen enfermedades crónicas-. Por ello, recomiendan mantenerse bien hidratado, evitar la exposición solar entre las 12.00 y las 17.00 horas, utilizar ropa ligera y permanecer en lugares frescos siempre que sea posible.
Aunque el verano siempre ha sido sinónimo de altas temperaturas en Granada, la repetición de episodios de calor intenso hace que muchos ciudadanos perciban un cambio evidente. Adaptarse al calor ya no es una opción, sino una necesidad.



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