La mujer del alcalde de Málaga, Rosa Francia, es conocida entre la sociedad local malagueña porque cada vez que se acercan unas elecciones municipales intenta disuadir a su cónyuge de que siga al pie del cañón. Inasequible al desaliento, la sufrida esposa de uno de los políticos con más años cotizados en el servicio público en toda España ha dado una entrevista en la Cadena Cope malagueña en la que ha advertido de su preocupante afonía. Eso sí, ha reconocido que hará todo lo que pueda para que «recupere la voz»
«Si no recupera la voz haré lo posible para que no se presente», ha dicho de forma rotunda una Rosa Francia, que en una entrevista en la radio que ha sido muy comentada explica que la afonía es una razón de peso para no seguir ya que es sinónimo de un problema importante de salud. Unas palabras que vienen a raíz de las dificultades de Francisco de la Torre para alzar la voz, algo lógico en un hombre de su edad (83 años) y con una agenda cargada en una ciudad que requiere una gran actividad.
No debe ser fácil haber compartido la vida de quién va camino de su año número 27 con la vara de mando de una de las capitales más pobladas del país. Más de dos décadas siendo confidente de quien no está dispuesto a colgar las botas y abandonar la Casona del Parque.
A sus 83 años, De la Torre está dispuesto a volver a encarar las urnas (para entonces tendrá 84 años) con el objetivo de sumar su séptima reelección. La intención del mítico regidor del PP es como mínimo aguantar dos años al frente de dicho Ayuntamiento antes de abrir un teórico horizonte de sucesión. Es decir, plantarse con 86 años como alcalde de una capital que supera los 600.000 habitantes.
Ya es tradición que Rosa Francia busque convencer a su marido de que abandone la cause y se retire con el riesgo que tiene siempre la política que sea la que acaba retirándolo a uno. Con todo lo cargante que es un puesto como el del alcalde, foco de las críticas, y todo lo que exige. Algo para lo que Francia entiende que, como poco, hay que tener voz.
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