Decenas de vecinos de la barriada malagueña de La Paz han protagonizado esta tarde una protesta espontánea en el lugar donde hasta hace unos días se levantaba un gran ficus, cortado por completo por los servicios de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Málaga tras partirse por la mitad durante la noche del pasado domingo.
El árbol se encontraba en una zona peatonal muy transitada, en el punto donde confluyen la calle Realenga de San Luis y el camino de los Guindos, junto al muro norte del parque del Oeste. Su copa ofrecía sombra a una placeta de paso frecuente para los residentes del entorno, lo que explica el malestar generado por su desaparición.
Una tala inesperada
La concentración, formada este jueves 3 de septiembre por la tarde, ha reunido a un grupo de residentes en torno al hueco que ha dejado el ficus. Los participantes portaban carteles con mensajes como «árbol histórico fulminado por el Ayuntamiento de Málaga» y «basta ya de arboricidios», además de una pancarta que reclamaba «sombra, salud y lugares de encuentro» que, según denuncian, «nos están robando». Durante la protesta se han coreado consignas como «no es una poda, es asesinato» y «el barrio no se toca».
«Los vecinos han correado el lugar donde estaba el ficus con pancartas y cánticos en contra de la decisión municipal
La versión del Ayuntamiento
Fuentes del Área de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento han explicado que el ficus fue inspeccionado en junio y que entonces se encontraba en buen estado. Según el mismo departamento, tras el verano el árbol sufrió un proceso de deshidratación provocado por las altas temperaturas, lo que derivó en un «descompensamiento» detectado por los técnicos tras la caída de ramas del domingo, episodio que ya había puesto en alerta a los vecinos.
El Ayuntamiento asegura que el ejemplar se revisó en junio y estaba sano, pero se deshidrató tras el verano
La retirada del ficus se enmarca, según fuentes municipales, en el plan urgente de revisión del arbolado puesto en marcha por el Consistorio ante el aumento de incidentes similares en los últimos días, uno de los cuales dejó heridas graves a una joven que continúa hospitalizada. Bajo los criterios de ese plan, los ejemplares afectados se irán sustituyendo por otros nuevos, y las mismas fuentes han confirmado que este ficus será reemplazado por un nuevo árbol en el mismo emplazamiento.

Críticas de la oposición
La tala también ha tenido repercusión política. La viceportavoz del grupo municipal Con Málaga, Toni Morillas, ha remitido un escrito al alcalde, Francisco de la Torre, en el que reclama explicaciones por lo que considera una «tala agresiva e injustificada» que, a su juicio, «priva a los vecinos del ejemplar que más sombra ofrecía».
En su misiva, Morillas pide al Consistorio que detalle «con qué criterio técnico se ha ejecutado esta poda tan agresiva» y qué informe respalda la actuación frente a otras opciones menos drásticas. «Nuestros árboles, señor alcalde, no son mobiliario urbano, son nuestra mejor defensa frente al cambio climático y deben ser la isla contra el calor en nuestros barrios», sostiene la edil, que reclama al Ayuntamiento medidas que protejan las zonas verdes ante las olas de calor.
Días atrás, el Ayuntamiento ya informó en un comunicado que tiene la intención de intensificar el control del arbolado urbano para reducir el riesgo de caída de ramas y ejemplares de gran porte. Esto viene motivado también por la denuncia formal de unos ciudadanos que han sido víctimas de la caída de algunas ramas de gran tamaño que le ha provocado heridas. Lo curioso del comunicado que decía que «las actuaciones contemplan podas para reducir la copa de árboles de grandes dimensiones o incluso su sustitución».



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