Un día más en el Real Betis donde la parálisis es total. Nelson Deossa, pieza clave y aparentemente con un pie fuera de la entidad heliopolitana desde principios de junio, no para de demostrar que quiere quedarse en el club verdiblanco.
El interés de equipos de Sudamérica es alto y, de hecho, también podemos confirmar que desde Italia se ha preguntado por el precio de salida que le ponen los heliopolitanos al de Marmato. Los casi 13 millones de euros en los que tasa el Betis al centrocampista no son el principal escollo para sus pretendientes.
Cabe recordar que, antes del 30 de junio, su salida al Vasco da Gama era prácticamente una certeza, pero no se dio. Solo algunos clubes como el América piden al conjunto verdiblanco rebajar el precio, pero no será por falta de interés de otros equipos.
Se siente con confianza
Sin embargo, el mayor problema es el deseo del propio jugador. Deossa, al ver que Pellegrini cuenta con él, lo mueve por diferentes demarcaciones y le ha quitado responsabilidad defensiva, donde más cómodo se encuentra el colombiano, está empeñado en demostrar su nivel en Heliópolis.
Además, todos los factores ayudan al colombiano a tomar esta decisión, ya que, en año de Champions, jugando en varias posiciones, cobrando un buen salario y estando aparentemente por delante de Fidalgo en las rotaciones, sus probabilidades de jugar y sumar minutos son cada vez más altas.
A la salida del entrenamiento de este jueves, el de Marmato ha sido preguntado por los periodistas acerca de su futuro y sobre si quiere quedarse en el Betis. Deossa, desde luego, no ha podido ser más contundente: «Sí, claro, obvio. Mi intención está clara».
Su salida permitiría fichar
Ceballos y Amrabat siguen esperando a que se desatasque la situación en el Betis. Los dos jugadores, de 30 años, no cobran precisamente poco y su alta amortización obligaría a firmar contratos largos, pero lo único que está claro es que, sin salidas, no puede haber llegadas.
Desde el Betis ya se empieza a deslizar que, si antes del martes, día que cierra el mercado de fichajes, no hay salidas, no se podrá ejecutar ninguna operación. No porque no haya dinero o margen salarial, sino porque no tiene sentido juntar a diez mediocampistas para tres puestos.
Pellegrini ya ha dejado claro que quiere otro pivote posicional para doblar a Bernal. El uruguayo solo tiene 23 años y cargar con todo el peso de una de las posiciones fetiche del chileno en una ilusionante, cargada e intensa temporada, no parece convencer al ‘Ingeniero’.
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