La Diputación de Sevilla ha destinado seis millones de euros a un Plan Integral pionero al combinar vigilancia entomológica, tratamientos larvicidas y adulticidas, tratamientos aéreos, aplicaciones de precisión con drones, investigación y asesoramiento científico, medidas de control biológico como la instalación de cajas nido para aves insectívoras, herramientas de divulgación como la plataforma web y la aplicación ‘ControlM’.
Este miércoles 5 de agosto comenzará una nueva fase de tratamientos aéreos adulticidas contra mosquitos, complementaria a la campaña de tratamientos larvicidas que ya desarrolló el pasado mes de junio como medida preventiva a la presencia de estos insectos transmisores del Virus del Nilo Occidental (VNO).
Según ha detallado la administración, las actuaciones se realizarán en las zonas arroceras de los municipios sevillanos de Isla Mayor, La Puebla del Río, Los Palacios, Villafranca y Utrera, mediante aplicaciones de ultra bajo volumen que se activarán de forma selectiva, en función de los datos de la vigilancia entomológica, con una franja de seguridad de 1,5 kilómetros respecto a los núcleos de población.
De esta manera, la Diputación de Sevilla es la encargada de desarrollar durante todo el año «un plan integral de vigilancia y control» de vectores en los entornos periurbanos de los 15 municipios de la comarca «de especial seguimiento» establecida por la Junta de Andalucía por su «especial riesgo entomológico», por lo que los tratamientos se han intensificado en Dos Hermanas, así como en Villamanrique de la Condesa, Palomares del Río, Bollullos de la Mitación, Aznalcázar, Coria del Río, Mairena del Aljarafe o Almensilla.
Los tratamientos se intensificarán en Dos Hermanas
Como ya ha ocurrido en municipios como La Puebla del Río, Villamanrique de la Condesa, Palomares del Río, Bollullos de la Mitación, Aznalcázar, Coria del Río, Mairena del Aljarafe o Almensilla, se intensificarán los tratamientos en Dos Hermanas.
Además, adaptará sus actuaciones de «forma permanente» al ciclo biológico del mosquito, el cual se ha adelantado respecto a 2025 como consecuencia de las abundantes lluvias registradas durante el invierno y del adelanto de la inundación de los arrozales, de manera que ha obligado a adaptar la planificación y el calendario de actuaciones del plan, cuya evolución dependerá «en buena medida» de las condiciones meteorológicas.
Asimismo, la primera semana de agosto ha operado a «su máximo nivel operativo», tras incorporar dos nuevos equipos, hasta un total de once, de los que cinco han sido desplegados en el margen derecho del Guadalquivir, otros cinco en el izquierdo y una unidad de apoyo extraordinario para «atender situaciones de alerta o reforzar actuaciones» cuando sea necesario.
Los expertos han insistido en la importancia de la colaboración ciudadana, concretamente para la eliminación de acumulaciones de agua en jardines, patios, parcelas y otros espacios privados que puedan convertirse en criaderos de mosquitos, así como la adopción de medidas de autoprotección frente a las picaduras como un «complemento esencial» al trabajo que desarrollan las administraciones públicas para reducir el riesgo de transmisión del VNO.
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