La Policía Nacional ha intensificado la lucha contra el robo de cobre en Sevilla con una operación centrada en el control de chatarrerías y establecimientos dedicados a la compraventa de metales. El dispositivo, denominado «Operación Kupra», se desarrolló el pasado 23 de octubre y se ha saldado con 13 inspecciones, 75 personas identificadas, 72 kilos de cobre intervenidos y una detención.
El objetivo de la operación es combatir la sustracción de cobre y otros materiales metálicos, así como dificultar su posterior comercialización a través de centros de reciclaje y recuperación. Se trata de una actividad delictiva que puede afectar directamente a viviendas, comunidades de propietarios, negocios e instalaciones industriales, además de provocar averías e interrupciones en los servicios públicos.
Investigado por otros once robos
Uno de los principales resultados de la «Operación Kupra» ha sido la detención de una persona sorprendida mientras sustraía un equipo de aire acondicionado y sus tuberías de cobre. El arrestado también está siendo investigado por su presunta implicación en otros diez robos con fuerza y un robo con violencia e intimidación. Los agentes continúan practicando las diligencias correspondientes para esclarecer su posible participación en estos hechos.
La actuación policial no se limita a perseguir a quienes sustraen los materiales, sino que también busca controlar los establecimientos donde podrían venderse posteriormente. Para ello, los agentes han inspeccionado diferentes negocios ubicados en polígonos industriales de Sevilla y otras zonas de actividad económica, prestando especial atención a la procedencia de los metales y a la documentación de las operaciones de compraventa.
Una chatarrería cerrada y 72 kilos de cobre intervenidos
Durante el dispositivo, los agentes realizaron 13 inspecciones en establecimientos de compraventa y recuperación de metales, en las que se localizaron 72 kilos de cobre. Además, se procedió al precinto y depósito de otros 25 kilos de este material y se intervinieron diversos perfiles de aluminio de ventanas para investigar su procedencia.
Las actuaciones también han permitido detectar diferentes irregularidades administrativas y medioambientales. En concreto, se ha formulado una denuncia por infracción de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, cinco propuestas de sanción por deficiencias en la gestión de residuos y otra propuesta de sanción por defraudación de fluido eléctrico.
Asimismo, la Policía Local de Sevilla ha procedido al cierre cautelar de uno de los establecimientos inspeccionados. Durante las actuaciones también se recuperó un carro de supermercado. El operativo ha contado con la participación de más de 50 agentes, entre efectivos de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, miembros del Área de Medio Ambiente de la Unidad de Policía Nacional Adscrita a Andalucía y agentes de la Línea Verde de la Policía Local de Sevilla.
El control de las chatarrerías
Uno de los aspectos centrales de la operación ha sido la revisión de los libros de registro de los establecimientos dedicados a la recuperación de metales. Los agentes comprueban que las personas que venden estos materiales estén correctamente identificadas mediante su DNI o NIE y que los negocios puedan acreditar la trazabilidad de los productos adquiridos.
Este procedimiento permite reconstruir el recorrido del cobre desde su entrada en el establecimiento, detectar posibles operaciones sospechosas y facilitar las investigaciones cuando existen indicios de una procedencia ilícita. La Policía Nacional busca así dificultar que los materiales sustraídos puedan introducirse en los circuitos habituales de compraventa y reciclaje.
Los robos de cobre pueden dejar sin suministro a viviendas y negocios
El cobre, conocido también como «oro rojo» por su valor económico, es uno de los materiales que pueden ser objeto de sustracción debido a su facilidad de transporte y comercialización. Entre los elementos más afectados se encuentran las tuberías exteriores, los contadores de agua, las llaves de paso, el cableado eléctrico y los componentes de los sistemas de aire acondicionado.
La Policía Nacional advierte de que estos robos pueden tener consecuencias que van mucho más allá del valor del material sustraído. La manipulación de instalaciones puede ocasionar cortes en los suministros de agua, electricidad o gas, además de importantes gastos de reparación para propietarios, comunidades de vecinos y empresas. También pueden verse afectadas infraestructuras de transporte, incluidas las ferroviarias y metropolitanas.
A estos perjuicios se suman los posibles daños medioambientales. El desmontaje irregular de aparatos de aire acondicionado y refrigeración puede provocar la liberación de gases refrigerantes a la atmósfera, con efectos contaminantes que dependen de las sustancias utilizadas. Por este motivo, la operación también incorpora inspecciones relacionadas con el tratamiento de residuos y la manipulación de equipos de climatización.




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