Más oportunidades y condiciones adecuadas para desarrollarse como médico, la garantía de una dignidad necesaria como profesionales y poder preservar la ilusión de quienes ya llevan años atendiendo a los pacientes. Esas han sido las peticiones de los médicos de Sevilla.
La medicina sevillana se ha dado cita este viernes para celebrar la festividad de San Lucas, patrón de los médicos, en una jornada marcada por el reconocimiento a la trayectoria profesional, la investigación y la cooperación internacional, pero también por la defensa de la dignidad laboral de quienes ejercen la profesión. Así, el Real e Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla ha convertido su tradicional celebración en un homenaje a varias generaciones de profesionales y en un escenario para reivindicar mejores condiciones de trabajo.
El acto ha estado presidido por el presidente del RICOMS, el doctor Alfonso Carmona Martínez, y ha aunado a numerosos representantes del ámbito sanitario, académico e institucional, entre ellos Antonio Sanz, consejero de Sanidad de la Junta de Andalucía, y el doctor Luis Capitán, director general de Docencia y Formación en el Colegio. La ceremonia ha contado asimismo con la presencia de profesionales sanitarios y familiares de los homenajeados.
La celebración comenzaba con una eucaristía en honor a San Lucas, patrón de los médicos, oficiada por el Arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, en el Salón de Actos Ramón y Cajal del propio Colegio. Posteriormente, el periodista Cristóbal Cervantes condujo el acto institucional, combinando la entrega de distinciones con un sólido mensaje sobre los desafíos presentes y futuros de la profesión médica.
La dignidad profesional, en el centro del discurso
La intervención de Alfonso Carmona ha estado marcada por la reivindicación: una gran necesidad de que los médicos dispongan de un Estatuto propio y de una mesa de negociación específica que permita abordar sus condiciones laborales y profesionales.
El presidente del RICOMS defendía que la vocación médica «no puede convertirse en una justificación para asumir cargas de trabajo», incompatibles con el descanso y el ejercicio adecuado de la profesión. «La vocación necesita tiempo, descanso y respeto; no puede justificar cualquier carga de trabajo», afirmaba.
En este sentido, Carmona reclamaba una regulación que tenga en cuenta las particularidades del ejercicio médico y permita a los profesionales participar de forma efectiva en la negociación de sus condiciones laborales, tanto en el ámbito estatal como en el autonómico.
La defensa de los médicos más jóvenes ocupó también un lugar destacado. El presidente expresó su preocupación por la necesidad de ofrecer oportunidades y condiciones adecuadas para desarrollar una carrera profesional, así como por preservar la ilusión de quienes llevan años atendiendo a los pacientes.
La inteligencia artificial fue otro de los asuntos abordados durante la ceremonia. «Queremos herramientas que ayuden al médico y nos permitan dedicar más atención al paciente. El humanismo debe orientar ese progreso», señaló Carmona. El presidente recordó que escuchar al enfermo, explicar decisiones difíciles y acompañar a las familias continúa siendo una parte esencial de la Medicina.
La investigación y la cooperación, entre los protagonistas
La entrega de las Becas para Proyectos de Cooperación Internacional abrió uno de los bloques de reconocimientos de la jornada. En esta edición se concedieron ayudas a diez proyectos impulsados por profesionales sanitarios comprometidos con la mejora de la atención médica en contextos de especial necesidad.
La investigación tuvo también un papel central con los Premios Científicos San Lucas 2026. El primer premio fue recogido por el doctor Jesús Machuca-Aguado, en representación de su grupo de autores; el segundo recayó en el doctor Pablo Rodríguez de Vera Gómez, y el tercero, en la doctora Anabel García León, también en representación de su equipo.
El reconocimiento a las nuevas generaciones llegó con el Premio Jóvenes Investigadores 2026, concedido al doctor Miguel Rodríguez Fernández, una distinción con la que el Colegio busca impulsar la actividad científica entre los médicos más jóvenes.
La docencia universitaria tuvo también su propio espacio durante la ceremonia. Quince profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla, jubilados durante el curso 2025-2026, recibieron un homenaje por su dedicación a la formación de generaciones de médicos. El profesor Gonzalo Alba Jiménez, vicedecano de la Facultad, intervino en este reconocimiento a quienes han contribuido a transmitir conocimientos científicos, experiencia clínica y valores profesionales.
Cuatro médicos distinguidos por su trayectoria
Las Distinciones a Colegiados Médicos Ilustres reconocieron a profesionales cuya labor representa distintas vertientes del ejercicio de la Medicina. El doctor Javier Freire Macías fue distinguido por su trayectoria en cooperación, la doctora Esperanza Lima Segovia, por su labor en Atención Primaria; el doctor Miguel Muñoz Sáez, por su trabajo como investigador, y la doctora Isabel Relimpio López, por su trayectoria asistencial.
Los Premios Galeno 2026 recayeron en la doctora Asunción Martínez Brocca, en la categoría individual, y en la Asociación Donantes de Sangre, Tejidos y Órganos, en la modalidad institucional. Rafael Hernández Izquierdo recogió el galardón en representación de la entidad.
Luis Rojas Marcos recibe la Medalla al Mérito Colegial
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la entrega de la Medalla al Mérito Colegial 2026 al doctor Luis Rojas Marcos, psiquiatra sevillano de reconocido prestigio internacional.
El RICOMS distinguía con esta medalla su extensa trayectoria profesional y su contribución a la divulgación de la salud mental. Su carrera, desarrollada principalmente en Estados Unidos, ha contribuido a acercar la Psiquiatría a la sociedad y a difundir conocimientos sobre el bienestar psicológico, la resiliencia y las relaciones humanas.
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