La posibilidad de que Sevilla se convierta en Milán, en cuanto a fútbol se refiere, parece cada vez mayor. Al menos, así lo ha deslizado el presidente del Sevilla FC, José María del Nido Carrasco, cuando ha sido preguntado este martes por la nueva casa de los nervionenses una vez comiencen las obras del Ramón Sánchez-Pizjuán.
El estadio de todos los aficionados blanquirrojos tiene prevista una remodelación que aumente la capacidad y modernice sus instalaciones, servicios y comodidades. El inicio de dichas obras está programado, supuestamente, para verano de 2027, es decir, que estaríamos ante la última temporada del feudo de Nervión, tal y como lo conocemos.
La idea que teníamos era jugar en el Estadio de La Cartuja. Aún no estamos en esa situación y no hemos hecho la consulta. La Junta de Andalucía seguro que facilita a un club tan grande como el Sevilla poder hacer el Ramón Sánchez-Pizjuán, que es de vital importancia para la ciudad de Sevilla
El club sevillista ha conseguido la aprobación provisional del Estudio de Ordenación por parte del Ayuntamiento de Sevilla, aunque está pendiente de la «aprobación definitiva» tras las alegaciones presentadas por varias asociaciones de vecinos y ecologistas.
Aprobar el proyecto básico y, después, el proyecto de ejecución serían los pasos necesarios para seguir con la hoja de ruta marcada, que continuaría con la opinión de los socios: «Tendríamos que llevarlo a una Junta General de Accionistas para que, por mayoría de dos tercios, dicho proyecto fuese aprobado», ha confirmado este martes Del Nido Carrasco.
Eso sí, aún está por ver quiénes se colgarían la medalla de la remodelación, ya que el club no deja de estar en venta y cualquier cambio de propiedad podría alterar este proceso: «Lo que quise decir es que habría que ver si esa ejecución se realizará por nosotros o dependiendo de cómo vaya el futuro del club», ha aclarado el presidente sevillista.
La Cartuja, ¿la casa de todos?
Suponiendo que todos estos pasos previos se van cumpliendo y se llega a junio de 2027 con la Avenida Eduardo Dato y las calles Luis de Morales, José Luis de Casso y Luis Arenas Ladislao repletas de maquinaria pesada y materiales para comenzar la obra, el Sevilla debería trasladarse a La Cartuja.
Esa ha sido siempre la intención del club de Nervión, pero lo cierto es que ahí, por segundo año consecutivo y con una previsión mínima de tres temporadas, está el Real Betis Balompié. Su presidente, Ángel Haro, ya opinó hace apenas seis meses que compartir el antiguo Estadio Olímpico sería «complejo», pero Del Nido Carrasco, por contraparte, no cree que sea así.
De hecho, el máximo dirigente blanquirrojo considera que, más bien, es una cuestión de la Junta de Andalucía, propietaria del Estadio de la Cartuja, por el cual los verdiblancos están pagando «una renta». El propio Haro ya comentó que cuando ellos dejaran el feudo hispalense, los sevillistas podrán disfrutarlo con las mismas condiciones, o así lo entendía el presidente bético.
El tiempo compartiendo piso, la gran incógnita
Lo cierto es que el Real Betis encara su segunda temporada en el antiguo Estadio Olímpico, alargando los mejores guarismos como local desde que Pellegrini dirige a los verdiblancos. Las victorias ante Real Sociedad y Real Madrid elevan el ya alto porcentaje de victorias en la nueva casa de todos los béticos.
Eso sí, las obras del Benito Villamarín se encuentran ya en su segunda temporada tras terminar la primera fase, la de demolición, y complicarse la segunda por el incremento de los costes pactados con la constructora Acciona. Por ello, la posibilidad de que los heliopolitanos estén en Santiponce más allá de las tres temporadas pactadas en un principio cada vez es mayor.
Esto, de aprobarse las obras del Sánchez-Pizjuán y acordarse el traslado también del Sevilla a la Cartuja, provocaría que los dos clubes de la ciudad no solo tendrían que compartir estadio durante una temporada, sino que tendrían que hacerlo durante las campañas 2027-28 y 2028-29.



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