España también está expuesta al riesgo de sufrir un tsunami. Aunque no se trata de un fenómeno frecuente, nuestro país cuenta con varios puntos del litoral que reúnen las condiciones necesarias para que se produzca: la presencia de costas y la actividad sísmica. Así lo explica Jorge Macías, experto en tsunamis, que pone el foco especialmente en dos áreas: el mar Mediterráneo y el Atlántico.
En el caso del Océano Atlántico, los episodios serían menos frecuentes y podrían afectar principalmente a las costas de Huelva y Cádiz, además de Canarias. En el Mediterráneo, por su parte, la actividad sísmica de la zona hace que también exista un riesgo que no debe pasarse por alto.
La posibilidad de que se produzca uno de estos fenómenos obliga a plantear una cuestión: ¿está España preparada para hacerle frente? La prevención y la capacidad de reacción son dos elementos fundamentales para reducir sus consecuencias.
Zonas de España con mayor exposición
Según Jorge Macías, el riesgo no se limita al litoral atlántico. En el Mediterráneo, los terremotos que pueden producirse frente a las costas de Argelia o en el mar de Alborán podrían generar olas con capacidad de alcanzar el sur y el sureste peninsular, así como en las Islas Baleares.
El golfo de Cádiz constituye otro de los puntos que requieren atención. Aunque los tsunamis serían menos frecuentes que en otras zonas, podrían afectar a Huelva, Cádiz e incluso Canarias. La historia demuestra que no es un escenario imposible.
El antecedente más importante en Lisboa
El 1 de noviembre de 1755, un terremoto desencadenó un tsunami en la capital de Portugal. En España dejó más de 1.200 víctimas, especialmente en Huelva y Cádiz. También existen otros episodios registrados. El más reciente fue en mayo de 2003, un seísmo frente a las costas de Argelia provocó un maremoto que alcanzó las Islas Baleares.
Una hora para reaccionar
La prevención es una de las principales herramientas para reducir los daños. España cuenta desde 2015 con un Sistema Nacional de Alerta de Tsunamis, gestionado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), que monitoriza la actividad sísmica y los registros de los mareógrafos para detectar posibles maremotos y avisar a los servicios de Protección Civil.
Estos sistemas pueden proporcionar un margen de reacción antes de que las olas alcancen determinadas zonas costeras, aunque el tiempo disponible depende de la distancia al origen del tsunami. En algunos escenarios podría rondar una hora, mientras que en otros sería mucho menor.
Dos localidades gaditanas cuentan, además, con un reconocimiento internacional de la UNESCO. Chipiona fue distinguida en 2024 como la primera comunidad española en obtener el sello Tsunami Ready, mientras que Cádiz recibió esta acreditación en junio de 2026. Esto supone que estos municipios están mucho más preparados por si hubiera un tsunami que cualquier otro.




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