Nuevo intento de asesinato en la provincia de Málaga. La Policía Nacional ha detenido a un sicario en San Pedro de Alcántara, en Marbella, que contaba con un arsenal con granadas que pensaba emplear para acabar con un narcotraficante rival. Además, de no encontrar a su objetivo, pensaba lanzar los explosivos contra un negocio de su propiedad, según la información adelantada por ‹Okdiario› este miércoles.
Una deuda de 150.000 euros, tras el intento de asesinato
La intervención policial evitó el posible ataque, que estaría relacionado con una deuda de 150.000 euros entre ambos hombres por asuntos vinculados al tráfico de drogas. La actuación se produjo durante la tarde de este miércoles, cuando efectivos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Málaga realizaban labores de vigilancia sobre el sospechoso. Los investigadores detectaron que se dirigía hacia el domicilio de su supuesto objetivo y decidieron interceptarlo.
Una vez detenido, los policías registraron el vehículo y localizaron las dos granadas de mano ocultas en el maletero. Durante las actuaciones posteriores a su arresto, el hombre habría explicado que tenía previsto utilizar los explosivos contra la vivienda de su rival. En caso de no poder hacerlo, las habría lanzado contra un establecimiento de su propiedad situado en esta misma zona de Marbella.
Escalada del crimen organizado en Málaga
Así, la Costa del Sol ha vuelto a ser el escenario de un suceso violento relacionado con el crimen organizado. Desde la Policía Nacional o sindicatos como Jupol han denunciado durante las últimas semanas este auge del crimen en la provincia de Málaga. El asesinato de Nacho en Barcenillas, la muerte violenta del cirujano Alexander Aslani o el tiroteo contra Ümit Yalçin en el Muelle Uno con algunos de los ejemplos más recientes.
En este caso, la Policía Nacional ha vuelto a frenar un nuevo intento de asesinato, con explosivos que podrían haber provocado daños a personas que nada tienen que ver con este tipo de organizaciones. Su presencia en la Costa del Sol no es algo nuevo, pero la escalada de violencia durante los últimos meses obliga a las autoridades a aumentar la vigilancia, incluso con la llegada del Plan Costa del Sol a la capital, con helicópteros sobrevolando el centro de Málaga.




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