Manuel Pellegrini abandonó Dortmund con una sensación difícil de digerir. El Real Betis había firmado una actuación competitiva ante uno de los equipos más potentes del fútbol alemán, pero regresará a Sevilla sin puntos después de caer por 2-1 en el Signal Iduna Park.
El entrenador chileno no ocultó su satisfacción por la imagen de sus pupilos, aunque tampoco pudo disimular la frustración por un resultado que el santiaguino considera demasiado severo e injusto para los méritos del Real Betis.
Amargura por no haber conseguido un punto. Hicimos un partido muy correcto, con la personalidad de ir a ganar desde el primer minuto
El Betis afrontaba una de las salidas más exigentes de su estreno en la Champions League y Pellegrini había insistido en la importancia de mantener la identidad futbolística del equipo. Esa fue precisamente una de las cuestiones que quiso poner en valor después de la derrota: la capacidad de los verdiblancos para competir sin renunciar a su propuesta, incluso en un escenario de máxima dificultad.
«Nos enfrentamos a un buen rival, un campo difícil, pero el equipo tuvo la personalidad para salir a buscar el partido desde el comienzo», explicó el santiaguino, que reconoció que el desenlace dejó un sabor amargo pese a la actuación colectiva.
Uno de los aspectos que condicionaron el análisis de Pellegrini fue la acción del gol anulado a Antony por fuera de juego milimétrico. «Tuvimos una ocasión de gol anulada por fuera de juego milimétrico. Fue un partido muy disputado», señaló.
El encuentro se complicó todavía más cuando el Borussia volvió a adelantarse poco después del empate de Aitor Ruibal: «Desgraciadamente, después del empate ellos se pusieron muy rápido de nuevo arriba en el marcador, pero también tuvimos un par de ocasiones finales, un mano a mano de Ángel Ortiz y un remate de Aitor».
Un equipo
El entrenador ha considerado que el Betis ha hecho méritos suficientes para haber obtenido un resultado mejor, especialmente por su insistencia en los últimos minutos. «El equipo compitió, quedé conforme con lo que se hizo, pero amargado por no conseguir un punto», reconoció el de Santiago de Chile.
«Me quedo con la impresión de que el equipo tuvo la personalidad de, aunque sea Champions, aunque sea este estadio tan especial, con un equipo puntero de la liga alemana, salir a buscar los partidos desde el comienzo», explicó el entrenador de 73 años.
El santiaguino quiso dejar claro que la intención del equipo no fue simplemente resistir ante el Borussia, sino intentar imponer su propio fútbol durante los noventa minutos. «Teníamos que demostrar por qué estamos aquí. Es un equipo puntero en Alemania y no tengo reproches que hacer», afirmó.
Pellegrini también destacó el comportamiento colectivo del grupo y la importancia de mantener una línea de juego independientemente de quién esté sobre el terreno de juego: «El equipo está compitiendo independientemente de los que estén jugando», señaló, en referencia a la respuesta de los futbolistas que entraron desde el banquillo durante el encuentro.
Los cambios
El tramo final del partido fue uno de los momentos que más destacó Pellegrini durante su análisis. El Betis encontró más continuidad en la posesión y consiguió instalarse en campo rival, especialmente después de las modificaciones introducidas por el entrenador: «Los últimos quince minutos fueron nuestros. Los cambios entraron muy bien».
El entrenador considera que esa reacción final demuestra que el equipo dispone de recursos para competir ante rivales de máximo nivel y que la plantilla está respondiendo a las exigencias de una temporada con varias competiciones: «Si hay que perder, que sea como lo hizo el equipo hoy», resumió.
La derrota ante el Borussia también llevó a Pellegrini a valorar la situación clasificatoria del Betis en la Champions. El conjunto verdiblanco mantiene nueve puntos de doce posibles, un balance que el entrenador considera muy positivo pese a haber perdido su condición de invicto: «A pesar de la derrota, tenemos nueve puntos de doce, un 75% de rendimiento. Es muy alto».
Con cuatro jornadas todavía por disputar, el chileno evitó hacer cálculos sobre los puntos necesarios para alcanzar la siguiente fase y rechazó establecer diferencias entre los próximos rivales. «Quedan cuatro partidos y no separo partidos más fáciles o más difíciles. El próximo hay que salir a ganarlo igual que hicimos hoy», afirmó.
Los más de 6.000 desplazados
La comparecencia del entrenador terminó con un mensaje dirigido a la afición verdiblanca que acompañó al equipo en Alemania. Pellegrini agradeció el esfuerzo de los seguidores que viajaron hasta Dortmund y lamentó no haber podido ofrecerles una victoria: «Agradecerles todo el apoyo que tenemos siempre. Venir 6.000 o 7.000 no es fácil desplazarse».
El Betis regresa de Dortmund sin puntos, pero con la confianza reforzada en su capacidad para competir en Europa. Pellegrini se queda con la actuación de sus jugadores y con la convicción de que, manteniendo esa personalidad, el equipo seguirá teniendo opciones de alcanzar sus objetivos en la Champions.




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