La historia de Fina García Ortiz ha conmovido a miles de personas en las redes sociales. La joven sevillana, de 27 años, profesora de inglés y enferma de cáncer desde hace cuatro años, se encuentra actualmente en cuidados paliativos. Desde su realidad, la joven ha querido compartir un vídeo de despedida convertido en un mensaje de amor, gratitud y reflexión sobre la vida.
«Siento que me toca pasarme por aquí para despedirme», comienza diciendo en una publicación que se ha difundido rápidamente y que ha generado una oleada de mensajes de apoyo.
La joven considera que la vida le ha brindado un regalo inesperado: la posibilidad de prepararse para despedirse de quienes han formado parte de su camino. «Tengo la oportunidad de despedirme de todo lo que me queda aquí terrenal y subir a lo espiritual, con Dios, con la energía, con lo que cada uno crea», expresa.
Una reflexión sobre la felicidad
Uno de los fragmentos que más ha emocionado a quienes han visto el vídeo es la manera en la que Fina define la felicidad. Para ella, no se trata de un concepto universal ni de una meta idéntica para todas las personas.
«La felicidad no es algo genérico. No es algo que todo el mundo tengamos por igual. Es algo que cada uno tiene dentro», explica.
Su reflexión va aún más allá. Según la joven sevillana, muchas veces no somos conscientes de los momentos felices mientras los estamos viviendo. «Te das cuenta de que has sido feliz cuando los recuerdas», afirma, una frase que se ha compartido miles de veces y que resume buena parte del mensaje que ha querido dejar.
Las imágenes que acompañan el vídeo muestran distintos momentos de su vida, recuerdos y experiencias que, según ella misma relata, son la prueba de que ha disfrutado intensamente de su camino.
«Somos seres de transformación»
Durante su despedida, Fina también reflexiona sobre el cambio y la evolución personal. Considera que las personas se encuentran en constante transformación y que aquello que aporta felicidad puede variar con el paso del tiempo.
«Lo que te hace feliz en un momento puede cambiar porque somos seres de transformación», señala. Para ella, precisamente esa capacidad de evolucionar constituye una de las grandes riquezas de la vida.
Hay que decirlo todo, con amor y respeto
La importancia de expresar el amor
Si hay una idea que atraviesa todo el discurso de Fina García es la necesidad de expresar los sentimientos. La joven insiste en que no hay que esperar para decir a los demás lo que se siente.
«No hay que tener miedo a decir nada. Hay que decirlo todo. Con amor y con respeto», afirma. Para ella, la vida se resume precisamente en esos valores: disfrutar, amar y respetar. Y asegura marcharse con la tranquilidad de haber cumplido esa misión.
«Yo esa misión en la vida la he cumplido y tengo la oportunidad de poder despedirme de todo ello. Y me voy feliz. Y en calma», concluye.
Una despedida que ha emocionado a miles de personas
Las palabras de Fina han provocado una enorme reacción en redes sociales. Amigos, familiares y personas que no la conocían personalmente han querido agradecerle la valentía de compartir un momento tan íntimo.
Su historia también ha recordado a muchos la de la joven sevillana Elena Huelva, cuyo lema «mis ganas ganan» se convirtió en un símbolo de lucha frente al cáncer y a la que también hace referencia Fina.
Sin embargo, Fina ha querido dejar un mensaje distinto: no el de una batalla ganada o perdida, sino el de una vida que considera plenamente vivida. Un adiós sereno que ha logrado convertir la despedida en una lección sobre la felicidad, el amor y la huella que dejamos en los demás.



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