El cuadro atribuido a Joaquín Sorolla que desapareció el pasado sábado en el centro de Sevilla ha sido recuperado después de que el hombre que se lo llevó de forma accidental se presentara voluntariamente ante la Policía Nacional al conocer la denuncia interpuesta por la familia propietaria. El protagonista de los hechos aseguró que ignoraba el valor y la autoría de la pintura cuando decidió llevársela.
El hombre, identificado como Andrés y natural de Murcia, explicó que su decisión estuvo motivada únicamente por el marco de la obra. «Lo cogí porque me gustó el marco, no por la pintura. Cogí el cuadro y lo subí a mi habitación», afirmó.
Según su relato, Andrés se encontraba pasando unos días de vacaciones en la capital hispalense cuando encontró la pieza. Posteriormente, utilizó una aplicación de Inteligencia Artificial instalada en su teléfono móvil para identificar la obra, momento en el que descubrió su relevancia. «Utilicé la IA de mi móvil para identificar el cuadro y entonces dije: ¡Coño, si este cuadro es bueno!», relató.
El hombre explicó que tuvo conocimiento de la desaparición del cuadro a través de la repercusión mediática que alcanzó la denuncia presentada por la familia propietaria. Tras conocer la información, decidió ponerse en contacto con la Policía Nacional para comunicar que la obra estaba en su poder. «Entonces, llamé a la Policía para decir que el cuadro lo tenía yo», añadió.
La desaparición de la pintura trascendió después de que la familia propietaria presentara una denuncia en la comisaría de la Policía Nacional del distrito Centro, situada en la Alameda de Hércules. Gracias a la comparecencia voluntaria del hombre, la obra pudo ser recuperada y el episodio quedó resuelto.



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