La nueva ordenanza de la Feria de Abril que prepara el Ayuntamiento de Sevilla abre interrogantes sobre el uso comercial de las casetas privadas del Real. El anuncio de mayores controles sobre las cesiones y alquileres irregulares pone el foco en fórmulas como la utilizada por el Hotel Hesperia, que incluyó el acceso a la caseta de la Hermandad del Rocío de la Macarena en una experiencia turística dirigida a sus huéspedes.
La oferta, presentada bajo el nombre «Vive la Feria de Abril con una experiencia exclusiva», combinaba el alojamiento con la entrada a la caseta de la hermandad entre el 21 y el 25 de abril. El paquete contemplaba un acceso por huésped y día, además del traslado de ida desde el hotel hasta el recinto ferial.
Para contratar esta experiencia era necesario realizar la reserva con al menos cuatro días de antelación y obtener la correspondiente confirmación. De esta manera, la posibilidad de entrar en una caseta privada se incorporaba como uno de los atractivos de un producto turístico comercializado por un establecimiento hotelero.
La cuestión adquiere relevancia ante la intención del Gobierno municipal de reforzar los mecanismos de control sobre las casetas, especialmente en lo relativo a su cesión, alquiler y utilización por terceros.
Al frente de la Hermandad del Rocío de la Macarena se encuentra Mario Niebla del Toro, fundador de la revista Escaparate, cuya cena privada en la plaza Virgen de los Reyes también generó polémica por el uso de este espacio público.
La ordenanza vigente ya prohíbe ceder las licencias
Aunque el Ayuntamiento prepara una nueva regulación, la ordenanza municipal de la Feria de Sevilla publicada en el Boletín Oficial de la Provincia el 23 de diciembre de 2011 ya recoge una prohibición expresa sobre la transmisión de licencias. En concreto, su artículo 14.1 establece: «Se prohíbe la transmisión de las licencias, bien sea en régimen de cesión gratuita o mediante venta o alquiler».
La normativa también considera infracción muy grave el traspaso de licencias por cualquiera de estas vías, según recoge el artículo 107.3. Las sanciones previstas para este tipo de infracciones oscilan entre los 1.501 y los 3.000 euros, a las que pueden añadirse medidas como la pérdida o revocación de la licencia.
Sin embargo, existe una diferencia entre transmitir una licencia municipal y permitir que los clientes de un hotel accedan a una caseta. La inclusión de esa entrada en un paquete turístico no acredita por sí sola que se haya producido una cesión prohibida.
Más controles sobre las casetas
El delegado de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, Manuel Alés, ha anunciado una reforma de la ordenanza de la Feria de Abril con la intención de reforzar la vigilancia sobre posibles irregularidades relacionadas con las casetas. Entre los objetivos planteados figura mejorar los mecanismos para detectar y sancionar las cesiones, ventas y alquileres fraudulentos de estos espacios, cuya titularidad está vinculada a una licencia municipal de uso temporal.
La iniciativa vuelve a situar en el debate los límites de la utilización comercial de las casetas privadas, especialmente cuando su acceso forma parte de servicios ofrecidos por empresas ajenas a las entidades titulares. No obstante, el anuncio de la reforma no supone que el Ayuntamiento haya declarado irregular el acuerdo entre Hesperia y la Hermandad del Rocío de la Macarena ni que la futura normativa vaya a prohibir específicamente este tipo de experiencias turísticas, ya que su alcance dependerá del texto definitivo.
¿Puede comercializarse el acceso a una caseta privada?
La propia ordenanza municipal distingue entre diferentes modalidades de casetas. Su artículo 11 contempla las casetas privadas, entre ellas las pertenecientes a entidades, y las casetas comerciales, que pueden tener restringido el acceso mediante el pago de una entrada.
Esta diferenciación resulta relevante para analizar la oferta de Hesperia. Una cosa es que una entidad titular permita la entrada de determinados invitados y otra que ese acceso se incorpore a un servicio turístico vendido por una empresa.
La cuestión no reside únicamente en que los huéspedes pudieran entrar en la caseta, sino en las condiciones bajo las que se ofrecía esa posibilidad y en si existía algún tipo de cesión de uso o explotación del espacio.
Hesperia y el Rocío de la Macarena
En el caso del Hotel Hesperia y la Hermandad del Rocío de la Macarena, no se han acreditado públicamente las condiciones económicas del acuerdo, si las hubiera, ni el alcance de las facultades concedidas al establecimiento hotelero. Tampoco consta que la hermandad dejara de gestionar su caseta durante los días incluidos en la oferta.
La reforma anunciada por el Ayuntamiento plantea así una cuestión que trasciende este caso concreto: hasta dónde puede llegar la comercialización de experiencias vinculadas a las casetas privadas de la Feria de Abril y qué límites establece la normativa para preservar el uso autorizado de estos espacios.




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