La Vuelta Ciclista a España vuelve a pasar por Sevilla después de dos años, finalizando en el mismo escenario que 2024, la Plaza de la Maesrtanza. Miles de sevillanos se acercaron hasta este tramo final donde desde horas antes la organización preparó diferentes espectáculos y regalos para hacer más amena la espera de los curiosos.
Sevilla destaca por la riqueza cultural y patrimonial que obstenta. Municipios y estampas icónicas que en la decimoséptima jornada de la vuelta ha regalado auténticas postales, especialmente su paso por Carmona en los aledaños de la Muralla o ya en los kilómetros finales por la capital hispalense.
En 2024 La Vuelta circuló a través de la ronda histórica, que ante las obras y cortes de tráfico ha imposibilitado su tránsito en la actual edición. Sin embargo, la recta final se ha situado en el mismo escenario, a los pies del Guadalquivir y la Maestranza, regalando fotos para el recuerdo. Sin duda, un bonito momento que guardarán los allí presentes.
Todo suma y hace que se viva de una manera tan diferente. Desde las primeras horas de la tarde la organización amenizó la espera rociando con agua a los curiosos que esperaban la llegada de la carrera. Además, se pusieron varios puestos improvisados donde a todo aquel que quisiera se le proporcionó de manera gratuita camisetas de La Vuelta en su visita a Sevilla.

La velocidad real de un ciclista
Desde la televisión todo se ve diferente. Sí, los aficionados a este deporte son conscientes de las altas velocidades que alcanzan los ciclistas, pero para los curiosos o aquellos que tienen la dicha de ver por primera vez la competición llama especialmente la atención como todo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Horas o minutos esperando detrás de las vallas para que en cuestión de segundos pase el pelotón, y más en la zona de la recta final, donde las velocidades de los atletas rozan los 60 o 70 kilómetros por hora. Forma parte del deporte y del espectáculo, y es algo que ayer los sevillanos pudieron disfrutar y ver de primera mano, como estos deportistas pasaban por al lado de monumentos históricos o calles por las que se transita a diario a velocidades altas.
La experiencia no acaba aquí. Si bien el deporte durante la etapa es el principal atractivo para todo aquel que desee acercarse, en el emplazamiento de la meta se viven momentos diferentes al finalzar la etapa. En el entorno del Palacio de San Telmo se encontraban los autobuses y coches de los equipos, regalando estampas y creando una cercanía con el aficionado que hace que se disfrute aún más del deporte y la experiencia.

La meta no es el final
Autobuses, coches de última generación con decenas de biclicletas en las bacas, bicicletas estáticas, cubos de hielo para atletas, entre otras cosas era lo que se podía ver en el entorno de San Telmo. Una experiencia recomendable para cualquiera que quiera disfrutar verdaderamente de La Vuelta.
Poder ver de cerca a os deportistas, el trato cercano con los integrantes de los equipos que resuelven dudas o cuentan anécdotas, y un largo etcétera. Es una forma de ser consciente de la magnitud y todo lo que mueve realmente la competición. No son solo ciclistas pedaleando, hay mucha logística y cuerpo humano detrás para que se pueda disfrutar de la carrera ciclista.
Una transformación de la ciudad, que por un día pasa a ser dominada por el ciclismo y los fans, que por un día ven como entre monumentos históricos pueden disfrutar del deporte o la experiencia que este ofrece. Sevilla ya resta los días para volver a ser la casa de La Vuelta.



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