Carmen de Santa Ana es uno de los nombres propio del accidente ferroviario de Urda –Toledo–. Encaraba su tránsito hacia Sevilla en el que iba a ser su último viaje de trabajo antes de su ansiada jubilación.
Ha fallecido a sus 60 años como parte de la brutal cifra que deja, de momento, el siniestro: 69 víctimas mortales. El 28 de octubre viajaba en el vagón 7 del AVE. Su vida profesional ha estado ligada a Viajes El Corte Inglés desde 1986. Su marido ha sido el encargado de comunicar su muerte.
Javier Barrio, su esposo, se ha convertido en una de las principales voces de familias de afectados tras esta tragedia por su reflexión sobre el «capitalismo con prisas»: «Estamos viviendo la peor época del capitalismo con prisas, acordaros de cuando teníamos a los niños en las minas arrastrándose cogiendo carbón. Ahora lo que tenemos son capitalistas que quieren el dinero más rápido que nunca a la mayor velocidad posible».
Víctimas del sistema
Para él, los fallecidos en el accidente son víctimas del «tipo de sociedad» en la que vivimos. «Pasa en todas las redacciones, pasa en todos los trabajos, pasa absolutamente siempre: Daros cuenta que los 69 muertos, como mi mujer, y los que habrá y seguirá habiendo tienen que ver con esto».
De esta forma, pide una «rebelión entre todos» contra ese sistema en el que «todas las empresas se dedican a masacrar a sus empleados: El trabajo que hacían tres ahora lo hace uno nada más».
«El 100% de las empresas españolas lo hacen. Tenemos que cambiar este mundo, tenemos que cambiarlo entre todos», concluye su reflexión revolucionaria con la que se ha convertido en una de las voces más virales del accidente.




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