La serie sísmica continúa activa en Granada y este domingo, se ha registrado un terremoto de 2,1 grados de magnitud con epicentro en Armilla, que ha despertado a algunos ciudadanos de este municipio y de otros del área metropolitana en los que también se ha sentido el temblor.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado este seísmo de magnitud 2,1 y epicentro en Armilla a las 6.00 horas de este domingo, a tres kilómetros de profundidad, por lo que ha sido sentido por la población. Además, de en la propia Armilla, el temblor se ha dejado notar en Granada capital y municipios cercanos como Alhendín, Armilla, Cúllar Vega, Gójar, Las Gabias u Ogíjares, según los datos del IGN.
Desde mediados de agosto, la provincia de Granada está inmersa en una serie sísmica que ha supuesto que sea la de mayor actividad registrada en la zona de la Vega desde hace 70 años. Granada registró un terremoto de 4,8 grados en la madrugada del 15 de agosto y cuatro de magnitudes entre 3,9 y 4,8 grados el martes 18 de agosto, que fueron sentidos de manera notable por la población y que provocaron importantes daños materiales en muchas viviendas, además de que tres personas resultaran heridas.
Desde entonces, se han registrado réplicas, pero la intensidad de los seísmos y la actividad se ha reducido. Los expertos aseguran que la serie sísmica se produce porque «se está abriendo una falla en dos extremos de la Vega», pero que la actividad «irá decayendo con el tiempo, hasta que, de nuevo, toda esa energía que se va acumulando en la Tierra desarrolle una nueva serie sísmica en el futuro», ya que Granada es una zona en la que «hay muchas pequeñas fallas que se mueven», lo que también permite que «disminuye la peligrosidad sísmica», según detalló a 101TV el catedrático de Geodinámica Interna de la Universidad de Granada, Jesús Galindo Zaldívar.
«Actualmente no hay grandes fallas en Granada, como sí hubo en el año 1884, con un gran terremoto en el sur de Granada que produjo daños en toda la provincia y en Andalucía. Ahora estas fallas son fallas menores que las sentimos y que producen algunos daños, pero no son daños importantes», indicó también Galindo.
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