Tarde muy movida en el barrio nervionense de la capital andaluza. Tras acordar la cesión de Pedrosa y continuar negociando con Olympiacos por Vargas, el Sevilla ha acordado con el Estrasburgo la venta de Oso, quien cumple contrato en julio de 2027.
Joaquín Martínez Gauna, más conocido como ‘Oso’, parece que tiene más de un pie y medio fuera del Sevilla FC. El jugador hispano-argentino ya protagonizó un intento frustrado por parte del grupo Marinakis para salir del conjunto blanquirrojo.
Oso termina contrato en 2027 y, ante las negativas mostradas por su agencia de representación a las ofertas de renovación trasladadas desde la planta noble sevillista, lo mejor para todas las partes es que salga del club, aunque sea a bajo coste.
Cantidades de la operación
Los diez millones de euros que el conjunto francés pagará al Sevilla, siempre y cuando llegue a un acuerdo con el jugador, no parecen protagonizar una mala operación, especialmente para un club nervionense que necesita salidas y plusvalías como esta para seguir equilibrando deuda.
Es cierto que el extremo siempre ha rendido cuando se le ha dotado de confianza y minutos. Ya consiguió ser el mejor en los últimos partidos de Matías Almeyda como entrenador sevillista y, además, ha sido siempre una pieza clave para Luis García Plaza.
Su salida puede traducirse como una gran oportunidad para seguir liberando espacio y, aunque el conjunto andaluz se guardaría un 10% de una futura plusvalía, lo que se traslada desde el club es que la marcha de Oso no trastocaría los planes con Vargas y la reestructuración del ataque.
Oso y Vargas, por caminos distintos
Oso, hasta el inicio de esta campaña, venía jugando de lateral, pero la confianza depositada en Suazo por parte de Luis García Plaza y el fichaje de Julio Díaz permiten a la dirección deportiva no preocuparse por dicha demarcación y sí centrarse en sondear el mercado de extremos.
Ya decíamos que esta operación no condiciona la salida de Vargas a Olympiacos, aunque, eso sí, de producirse ambas ventas, la urgencia de fichar varios extremos y, a poder ser, que se sientan cómodos jugando por las dos bandas, se presenta fundamental para los intereses sevillistas en esta recta final de mercado.
Un pellizco le corresponde al Málaga
El que seguro celebra esta operación es el Málaga CF, que tuvo durante cuatro temporadas al futbolista en su cantera. Concretamente, Oso perteneció al conjunto boquerón entre las campañas 2018-2019 y 2021-2022, por lo que, según la normativa FIFA, le corresponde un pequeño porcentaje.
El concepto del ‘pellizco’ es por derechos de formación, ya que Oso, que todavía está en el año natural en el que ha cumplido los 23 años, protagonizaría, con esta salida al Estrasburgo, su primera transferencia internacional, es decir, fuera de España.
Según Pedro Luis Alfonso, periodista de Diario Sur, al Málaga le corresponderían tres temporadas y media de aplicación de ese coeficiente del 0,5% y media campaña (cuando aún tenía 15 años) con un 0,25%. Los cálculos dan casi 200.000 euros, que pueden ser una clara ayuda para la tesorería del conjunto boquerón.
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