Los ingenieros de caminos andaluces atribuyen el accidente de Urda a una cadena de averías técnicas en la señalización. Es la principal conclusión del primer diagnóstico del grupo de especialistas que el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos creó tras la tragedia. El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
El choque entre un AVE y un Iryo cerca de esta localidad toledana ha dejado al menos 69 fallecidos y más de 180 heridos, según los últimos balances oficiales. Es uno de los peores siniestros ferroviarios de la historia reciente de España.
La Demarcación de Andalucía, Ceuta y Melilla de esta organización profesional califica el siniestro de «extrema gravedad». La dirigen el decano, Alberto Marina Moreno, y la vicedecana, Mónica López Alonso. El Colegio también considera «inadmisible» que España sume dos grandes desastres ferroviarios en tan pocos meses y pide actuar ya para que los viajeros vuelvan a confiar en el tren.
Un fallo poco frecuente
El análisis preliminar del Comité de Seguimiento del Accidente de Urda se ha hecho con cautela y con los datos conocidos hasta ahora. Apunta a que varios problemas técnicos se fueron encadenando hasta deteriorar el funcionamiento de la línea.
En el centro está el LZB, el sistema que indica a cada tren a qué velocidad puede circular y cuándo debe frenar. Los expertos reconocen que su caída es algo que «no es habitual, aunque es posible». Defienden que esta tecnología, en uso desde hace más de tres décadas, sigue siendo fiable si se mantiene correctamente. Sin embargo, alertan de que su desgaste crece a medida que aumenta el número de trenes que circulan por la vía.
El comité de expertos detecta que el desgaste de la señalización aumenta a medida que crece el número de trenes en circulación
Qué reclaman los ingenieros
La institución pide reforzar de inmediato el mantenimiento de la señalización y del control de la circulación. Propone gestionar mejor las inversiones públicas en este ámbito y valorar criterios técnicos en los concursos públicos. También pide no premiar solo el precio más bajo, una práctica que, a su juicio, empuja a ofertas desproporcionadamente baratas.
El Colegio señala otro obstáculo: el poco tiempo disponible para reparar las vías. Los trenes solo dejan de pasar unas horas de madrugada, el único hueco que tienen los operarios. Según la organización, dar prioridad al servicio a los pasajeros resta calidad a esos trabajos.
Por eso plantea revisar tres aspectos:
- El modelo de gestión de la red.
- Los medios y el dinero destinados a su conservación.
- El efecto de la llegada de nuevas compañías de pasajeros, que hoy comparten las mismas vías.
Andalucía, otra vez de luto
La tragedia golpea de lleno a la comunidad. La línea Madrid-Sevilla es su gran conexión ferroviaria con la capital. Por ella pasan también los trenes de alta velocidad que unen Madrid con Córdoba, Málaga, Granada o Cádiz.
Los ingenieros recuerdan que Andalucía vuelve a llorar a sus víctimas apenas nueve meses después de la colisión de Adamuz (Córdoba). Lamentan que el origen de aquel siniestro siga sin esclarecerse y que los ciudadanos sigan sin explicaciones. Por ello, piden actuar ya para no tener que repetir las mismas advertencias tras cada tragedia. decretó tres días de luto oficialLa Junta de Andalucía decretó tres días de luto oficial en toda la comunidad por las víctimas.
Los ingenieros denuncian que las causas de la colisión de Adamuz siguen sin aclararse nueve meses después
La junta rectora, reunida en Sevilla, se sumó el jueves al minuto de silencio de las 12.00 horas en memoria de los fallecidos. Expresó su cariño a las familias y su deseo de que los heridos se recuperen pronto.
Ayuda técnica al Gobierno
El Colegio creó su comité de seguimiento a escala nacional el mismo día del accidente, para estudiar qué falló y proponer soluciones. Ha ofrecido su apoyo técnico a Adif, a las operadoras ferroviarias y al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
La entidad insiste en que España tiene profesionales y conocimiento de sobra para evitar que algo así se repita. Aun así, cree necesario escuchar a los especialistas y revisar con espíritu crítico cómo se planifica el ferrocarril. «Nuestro país cuenta con una acreditada capacidad técnica y profesional», subrayan.
Los ingenieros cierran su comunicado con un reconocimiento a las fuerzas de seguridad, los sanitarios, protección civil, los voluntarios de los rescates y los vecinos de Urda, cuya respuesta califican de ejemplar.




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