El presidente de la Asociación Nacional del Transporte, Juan Manuel Martínez Mourín, ha pedido que el accidente ferroviario de Urda marque el final del deterioro de la red ferroviaria española, después de que los siniestros de Adamuz y Urda hayan provocado cerca de un centenar de víctimas mortales en apenas nueve meses.
En una entrevista concedida a Canal Sur Radio, Martínez Mourín ha recordado que el accidente de Adamuz ya había generado la esperanza de que se tomaran medidas definitivas para evitar nuevas tragedias. Sin embargo, el siniestro de Urda ha vuelto a poner en cuestión el estado de las infraestructuras ferroviarias.
Desgraciadamente, ese punto y final que esperábamos que fuera Adamuz no lo fue. Fue un punto y seguido. Pidamos, roguemos, recemos para que Urda sea el punto y fina
El representante del sector considera que la recuperación de la red ferroviaria, especialmente de las líneas de alta velocidad, requiere «paciencia, tiempo, gestión, criterio e inversión». En su opinión, es necesario abordar las deficiencias acumuladas y acelerar las actuaciones pendientes para recuperar la seguridad y la confianza de los usuarios.
Críticas al retraso en el sistema de seguridad LZB
Martínez Mourín también ha puesto el foco en la renovación del sistema de seguridad LZB, cuya actualización, según ha señalado, debería haberse completado hace tiempo y continúa en fase de pruebas desde hace aproximadamente un año.
El presidente de la asociación ha mostrado igualmente su preocupación por la posibilidad de que el Gobierno haya planteado cerrar durante dos años la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona para llevar a cabo una revisión integral.
«Mal lo tiene que ver el Gobierno para haber sugerido el cierre durante dos años del AVE Madrid-Barcelona para hacer una revisión integral», ha afirmado. En su opinión, una decisión de ese alcance supondría «un auténtico desastre reputacional».
66 de las 69 víctimas de Urda ya han sido identificadas
Mientras continúan las investigaciones sobre el accidente de Urda, las autoridades han confirmado la identificación de 66 de las 69 personas fallecidas. Según el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, ya se ha puesto nombre a todas las víctimas españolas, un total de 54, y a otras 12 de nacionalidad extranjera.
Entre estas últimas figuran cuatro estadounidenses y ciudadanos de Argentina, Canadá, República Checa, Francia, Japón, México, Portugal y Túnez.
Todavía quedan tres personas por identificar, todas ellas extranjeras. Las labores continúan en los institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real, mientras se espera completar los trámites pendientes con la colaboración de los familiares.




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